Por Gabriela Bravetti

 

Antes era un secreto, yo era un secreto bien guardado. Algún valiente por ahí pasaba el dato, como la clave de aquellos bares, speak-easy, en plena ley seca. 

Ahora podríamos decir que doy a la calle. Me anuncio a plena vista. Y la que convida soy yo, una vuelta para todos.