Vuelvo a esa luz
Por Marcela Bovisio

 

Son cristales que cortan el cielo y esa luz que me obliga a detenerme, a volver a mirar, a darme vuelta.

No puedo olvidar lo que fui, no puedo dejarlo morir.

Vuelvo a esta casa cada invierno como un homenaje al pasado, a mi memoria, a la memoria familiar. Familiar viene de familia y la mía está bastante dividida. ¿Una familia debería estar unida?

Vuelvo a esta luz que me deja hipnotizada, perpleja.

Vuelvo a los aromas de la tierra mojada, a la leña crepitando y a su fuego y a las violetas.

Busco esa imagen de familia reconstruida, restaurada, re elaborada.

Estos árboles forman familias, están juntos, se acercan entre sí, se tocan, se abrazan.

Desde esta ventana mi árbol llora.