FOTÓGRAFO DE LA SEMANA

 

SARA FACIO

"Lo que yo hago en fotografía es para lograr que el día que yo me muera no digan que se murió una vaca sino que se murió una persona que vio eso. Y lo que yo vi está en mis fotos. Como si dijera “ésta es mi ciudad, mi gente, la que admiro, la que me gusta”. Ese es mi canon."

"Me atrae mucho el rostro. Una cara es el paisaje más maravilloso".

Fotógrafa y editora argentina ; nació en San Isidro en el año 1932. 

Es conocida por sus retratos junto a Alicia D’Amico a personajes importantes de la cultura argentina y del mundo.

 

En el año 1953, Sara se gradúa junto a Alicia de la Escuela Nacional de Bellas Artes. 

Dos años más tarde recibió una beca del Gobierno de Francia y residió en París durante un año para estudiar artes visuales. También visitó museos de Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, Austria y Suiza.

En el estudio del padre de Alicia, practica fotografía y luego comienza a asistir a la prestigiosa fotógrafa Annemarie Heinrich.

 

En 1960 se instala junto a su colega D’Amico en Buenos Aires con estudio profesional propio y desde entonces trabaja en retratos, reportajes gráficos y escritos para la mayoría de los diarios y revistas de la Buenos Aires, Europa y Estados Unidos.

De la serie de fotografías publicadas junto a Alicia, Sara es famosa por sus retratos a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Mercedes Sosa, Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, entre otros.

 

Concursó en numerosos salones nacionales e internacionales, lo que le valió el título de Artista otorgado por la Fédération Internationale de l'Art Photographique de Suiza.

 

Fue la fundadora de La Azotea, una editorial exclusivamente fotográfica, única en America latina en ese momento, junto a Alicia D'Amico y María Cristina Orive. 

 

En 1979, junto a otros cinco colegas, funda el Consejo Argentino de Fotografía, ente que cuya misión es la difusión y estudio de la fotografía nacional y el intercambio con la producción mundial.

 

Finalmente, Sara Facio decidió no tomar más fotografías, al menos profesionalmente, porque si lo hiciera tendría que pasarse al mundo digital y para eso estudiar mucho.