Una ventana, dos visiones

Por Silvia Pardini

 

Ella cocina, mientras su mirada se pierde…

Y ella ve…

Una huerta, más lejos un bosque de pinos jóvenes, que ayudó a plantar con sus hermanos.

 Y la cruz de la iglesia;  allá a lo lejos;   en el cruce de las calles que llevan al puerto.

Mira sin saber;  pero  esa imagen, será lo último que verá antes de cruzar el océano.

Ella la llevará  siempre en su recuerdo.

 Una ventana,  su cocina.

Y la cuenta siempre.  Para no olvidarla…

Se lo cuenta a la nena que se sube a un banquito y aprende a cocinar con ella…

Una ventana,  allá lejos,  en Italia.

Una ventana,  su cocina.

Más de 80 años pasan…

Franco me abre la puerta con una sonrisa cómplice…

Subo corriendo las escaleras, con el corazón hecho un caballo desbocado.

Una ventana…

Antes cocina,  ahora living…

Me asomo:

Veo una huerta, más lejos un bosque de pinos altísimos.

Y la cruz de la iglesia, allá a lo lejos, en el cruce de las calles que llevan al puerto.